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Martínez de Pisón y Ricard Tomás incitan a descubrir los parajes más remotos de Asia central

El geógrafo y el alpinista abogan por un turismo de calidad en ‘Más allá del Everest’

Berta Antón, Barcelona

El nuevo libro de Eduardo Martínez Pisón y Ricard Tomás, Más allá del Everest: las montañas escondidas de Asia, del Amne Machin al Minya Konka (Editorial Desnivel), pretende despejar el camino al viajero que planee adentrarse en las cordilleras de China, la Ruta de la Seda y los paisajes del Tíbet, el Gobi y el terrible desierto de Taklamakán. La obra, que pretende servir también de guía, rechaza el viaje más conocido y masificado, incita a descubrir los parajes más remotos de Asia central y aboga por “un turismo de calidad y de contacto con la esencia de los lugares y con la población local”. El libro incluye un DVD, dirigido por Javier Álvaro Palomares y realizado por David Pérez Gutiérrez, que muestra en imágenes la cara más humana y divertida de los dos intrépidos aventureros.

Más allá del Everest fue presentado a inicios de noviembre en el Instituto Cervantes de Pekín y Shanghái, y posteriormente en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). El 14 de diciembre se presentará en Soria. El libro será traducido próximamente al chino y al inglés.

Ante la pregunta de si este tipo de publicaciones sobre lugares insólitos pueden provocar su masificación, Ricard Tomás y Martínez Pisón respondieron que “hay que hablar, escribir y concienciar a la gente para que los respete” ya que “ocultarlos no sirve de nada”. Añadieron que “el imperio chino sabe que están ahí”.

Según afirma Sebastián Álvaro, fotógrafo colaborador del libro, en su blog personal, una de las razones que incitaron a su realización y de las que ha tomado su título, es que estas desconocidas montañas fueron consideradas hasta la Segunda Guerra Mundial más altas que el propio Everest (8.848 metros), pues se les atribuyeron más de 10.000 metros.





Maruja Torres orienta a una nueva generación de periodistas hacia un “periodismo de verdad”

La columnista de El País abre un nuevo curso en la Facultad de Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) dando las claves para un “periodismo de verdad” alejado del actual “entorno de peloterismo salvaje”

“Soy Maruja Torres, tengo 69 años y 48 de profesión, y mucha mala leche”. Éstas fueron las primeras palabras de la periodista y escritora barcelonesa ganadora de reconocidos premios como el Nadal o el Planeta, entre otros. Además ha cubierto grandes conflictos armados en su labor de corresponsal de guerra en países como el Líbano, Israel o Panamá. En éste último presenció cómo moría a tiros su amigo y fotógrafo acompañante Juantxu Rodriguez. “Considero éxito dormir sin pesadillas y sin mala conciencia. Hacer lo que puedes y hacerlo al máximo”, mujer humilde, brava, polifacética y de armas tomar.

La conferencia giró entorno al periodismo que la nueva generación debe hacer, en contraste con el actual de “los que se venden por 800 euros al mes” y el pasado, ya caduco, que debemos reinventar. Maruja invitó a los estudiantes a salir del periodismo perverso como reflejo del sistema, cambiándolo y no siendo esclavos éste. “No escribáis por escribir, no escribáis lo que os manden y no aceptéis ser periodistas baratos”, la manera de lograr este lema, explicaba, es buscarse un trabajo ajeno al periodismo mientras uno se forma o mientras no se consigue estar donde se quiere: “esperar hasta que os llegue vuestro turno”.

En la rebosante Aula Magna de la Facultad de Comunicación los alumnos estuvieron con los cinco sentidos puestos para retener toda la información que esta sabia profesional les estaba dando como mano de santo. Fue tal la asistencia que se habilitaron dos aulas más, con la retransmisión en directo en pantallas, para los estudiantes que no llegaron a tiempo (quince minutos antes ya no había asientos).

Dio la casualidad que la charla tuvo lugar el martes 9 de octubre, el mismo día que el ERE de El País, por lo que fue un tema de inevitable presencia. Empezó limitándose a recordar que se iban a despedir 183 periodistas bien formados, pero las circunstancias (la pregunta de un alumno) dieron lugar a que apuntara que el presidente de PRISA y de dicho periódico es un “cateto” y un “pijo rencoroso sin consciencia”. Acusó también a Juan Luis Cebrián de haber “jugado al capitalismo de casino puliéndose las ganancias de todos nosotros en la aventura del mejor diario de la democracia española”.

Maruja también expuso la importancia de la pregunta “por qué” en el periodismo, argumento al que se sumó rápidamente el decano de la facultad, Josep Maria Català, añadiendo que “se esta olvidando por qué estamos comunicando”. La conferenciante aseguró que si no halla uno mismo la respuesta jamás conseguirá ser bueno en esta profesión, al menos no en el tipo de periodismo que propuso e incitó con entusiasmo.

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